El artista de manga japonés Masahiro Itosugi perdió el acceso a toda su vida digital de la noche a la mañana. El motivo resultó ser un intento rutinario de realizar una copia de seguridad en Google Drive.
El artista subió a la nube archivos con sus cómics antiguos, lo que inmediatamente activó los filtros automatizados del gigante de Mountain View. La inteligencia artificial de Google consideró el contenido inaceptable y, tras rechazar la solicitud de nueva verificación, la cuenta fue bloqueada inmediata y permanentemente.
Las consecuencias de esta decisión son francamente catastróficas para el creador. Itosugi no sólo perdió el acceso a años de sus bocetos y obras privadas, sino también la capacidad de iniciar sesión en muchos otros sitios web a los que estaba vinculada su cuenta de Google. En su entrada, el caricaturista admitió que la situación fue muy embarazosa y embarazosa para él. También advirtió a otros usuarios, sugiriéndoles que tengan cuidado con lo que almacenan en la nube, incluso si piensan que no están infringiendo ninguna regla.
ところで恥を忍んで告白するのですが、私、Googleから垢BANされました。昔描いた漫画のデータをドライブにアップしている時に警告が出て、再審査請求も却下され、見事垢BAN.
まじで、困るよ。いろんなサイトやサービスにGoogleアカウントを使っていたので。…
— 糸杉柾宏@『寝取り魔法使いの冒険』第1第3 月曜更新 (@masahiroitosugi) 16 de mayo de 2026
Esta situación vuelve a exponer el problema de la privacidad en los servicios de las grandes corporaciones. Los algoritmos de Google escanean activamente los archivos supuestamente privados de los usuarios, lo que en caso de bloqueo de la cuenta provoca la pérdida de la identidad digital sin una verificación fiable por parte de una persona viva.
No se trata sólo de perder el contenido de Drive o el acceso a Gmail: los usuarios que dependen en gran medida del ecosistema de Google también pueden perder la capacidad de iniciar sesión en servicios de terceros si están conectados a una cuenta de Google. Parte de ese acceso se puede recuperar, pero siempre es una situación estresante y no siempre estamos seguros de poder iniciar sesión en todas partes.
Este ya es un escenario bien conocido.
Esta no es la primera vez que los algoritmos demasiado entusiastas de Google le han quitado a las personas el acceso a los servicios por error. En 2022, hubo un caso famoso de un estadounidense que perdió por completo su cuenta después de enviar una foto de las dolencias de su hijo a un médico para una consulta médica a distancia. La inteligencia artificial marcó automáticamente estas fotos como material de abuso sexual infantil (CSAM), lo que finalmente provocó el cierre de la cuenta de Google, incluidos los servicios de telefonía Google Fi. Por si fuera poco, el caso fue denunciado a la policía, quien inició una investigación.
Sin embargo, lo más preocupante es que, a pesar de que la parte perjudicada aclaró el asunto y lo absolvió de los cargos, Google no reactivó la cuenta, invocando los requisitos de la ley estadounidense.