Así que estamos hablando de un número bastante grande de ellos, entre los que también se incluyen los sitios web polacos. Pues algunos de ellos recibieron facturas bastante inquietantes por utilizar los beneficios de la nube de AWS. Se trata de importes astronómicos, a veces incluso superiores a varios miles de millones de dólares, y también hay facturas por varios millones.
Todo esto por cambios en la facturación de los clientes que resultaron ser defectuosos. Amazon se retiró de ellos, pero no solucionó el problema y el sistema empezó a cobrar facturas astronómicas por un consumo de nube que no existía.
Lo más extraño de todo esto es la comunicación de la empresa. En lugar de disculparse por la confusión, la empresa anunció que las personas que recibieran facturas enormes e incorrectas probablemente no tendrían que pagarlas. Probablemente esto sea realmente inapropiado en esta situación. Según Tweaktown, un portavoz de Amazon se niega a hacer más comentarios sobre este asunto. Por tanto, no conocemos la magnitud del problema ni su alcance.