La investigación realizada por científicos de la Universidad Metropolitana de Osaka puede resultar una revolución en la lucha contra la obesidad. Los expertos lograron encontrar el mecanismo responsable del deseo de comer bocadillos y de la preferencia particularmente alta por los alimentos grasos, incluida la comida rápida. Quizás sea posible «apagarlo» en el futuro.
¿Cómo reducir el deseo de alimentos grasos?
Los científicos han identificado la proteína OPA1 (atrofia óptica-1), que se encuentra en las neuronas del hipotálamo y regula el apetito y el metabolismo. Los estudios en ratones demostraron que privarlos de esta proteína en neuronas específicas provocaba una mayor disposición de los animales a comer alimentos grasos. Debido a esto, ganaron peso más rápido y desarrollaron obesidad con el tiempo.
Nuestros resultados proporcionan información clave sobre los mecanismos subyacentes a la obesidad desde la perspectiva del metabolismo energético neuronal.
Curiosamente, los investigadores notaron diferencias significativas según el sexo de los ratones. El efecto de la falta de proteína OPA1 fue particularmente pronunciado en las mujeres. Además, los hombres privados de proteínas pero que recibieron un medicamento contra la obesidad lograron suprimir su apetito. En el caso de los medicamentos solos, el efecto de la farmacología fue mucho más débil.
El fenómeno requiere más investigación, pero ha dado a los científicos una dirección de desarrollo que puede resultar crucial en la lucha contra la obesidad, especialmente el deseo de comer bocadillos y alimentos grasos. Al mismo tiempo, también es una señal de que la lucha contra el exceso de peso puede requerir una farmacología precisa, dependiendo, entre otras cosas, del sexo del paciente.