Café más barato gracias a los ultrasonidos
Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney han desarrollado una forma de preparar café expreso sin calentar agua. La idea surgió de Francisco Trujillo, un profesor de ingeniería química que viene de Colombia y, según él, corre café por sus venas.
Todo el proceso se basa en una onda sonora con una frecuencia muy superior a la que escucha el oído humano. Un pequeño dispositivo colocado sobre el filtro de la cafetera hace que el agua vibre. Las vibraciones crean burbujas microscópicas en el líquido que inmediatamente estallan y golpean los granos de café como pequeños cepillos. Gracias a esto, los sabores, aceites y cafeína se transfieren al agua mucho más rápido que en el agua fría normal.
Los científicos tuvieron que perfeccionar varios parámetros. Lo más importante resultó ser la proporción entre agua y café, porque demasiada agua diluye la bebida y muy poca dificulta extraer el sabor. Una molienda más fina aceleró todo el proceso. El tiempo óptimo de preparación fue de dos minutos y medio a tres minutos.
El espresso preparado sin calentar agua utiliza hasta un 75 por ciento menos de energía que el método tradicional. Para un usuario doméstico, esto supone un pequeño ahorro. Sin embargo, para los productores en masa de bebidas listas para beber, esto puede significar una reducción real de los costos de producción.
Pero la pregunta más importante era si este café sabía a espresso. Los investigadores realizaron una prueba a ciegas con cien consumidores habituales de café. Los participantes probaron cuatro tazas: espresso tradicional, espresso bien preparado y dos versiones de café filtrado. Nadie podía distinguir entre el espresso tradicional y el preparado con ultrasonidos. En el caso del café filtrado, la versión con sonido obtuvo resultados aún mejores, porque los evaluadores calificaron su amargor como más agradable.
Los resultados del estudio muestran que el agua caliente no es un ingrediente esencial de un buen espresso. Todo lo que necesitas es una onda sonora adecuadamente seleccionada para obtener el mismo sabor y potencia con mucho menos consumo de energía. Por ahora es una solución de laboratorio, pero Trujillo ve su aplicación tanto en pequeñas cafeterías como en la producción industrial de bebidas de café.