Parece que a Palm las cosas no le están yendo demasiado bien, la baja demanda de sus terminales ha hecho caer sus acciones un 16%, por lo que sus planes de competir con rivales de la talla de Apple o RIM ha quedado en eso, en planes.
Este anuncio se ha producido sólo unas semanas después de que Verizon Wireless empezara a vender sus terminales Pre y Pixi, algo que hace creer que no ha sido muy buena idea que sea esta operadora quien los acoja en sus catálogos.
Palm, que esperaba obtener ingresos de entre 300 y 320 millones de dólares en su tercer trimestre fiscal, acabará este mes, por debajo de los 424,7 millones de dólares. La compañía ha vendido 750.000 teléfonos en el trimestre, lo que supone un 25% menos que las previsiones de vender un millón de terminales.
En estos momentos hay indicios de que la compañía se va a poner a la venta, rumoreándose de que podría ser adquirida por rivales de la talla de Nokia, Dell, Microsoft o RIM. Recientemente Maynard Um, analista de UBS, dijo en una nota de investigación que el pronóstico de Palm es incluso más negativo que sus peores temores.
«Con el mercado de Estados Unidos como la mejor oportunidad de Palm para un crecimiento más apalancado, nos preocupan más las oportunidades de crecimiento a futuro», dijo Um, que también mencionó sus temores de que Palm comience a ofrecer rebajas agresivas para elevar las ventas.




