El Ministerio de Bienes del Estado (MAP) se prepara para modificar la Ley Postal. Las nuevas normas tienen como objetivo garantizar la seguridad de los operadores postales en el transporte de mercancías peligrosas. Esto puede significar mayores costos para los clientes.
Mercancías peligrosas
La normativa actual no define con precisión las normas relativas al transporte de mercancías peligrosas. Los operadores a menudo no saben qué hay en el paquete que entregan al cliente. Debido a esto, pueden infringir las normas de seguridad sin saberlo.
La modificación de la Ley Postal prevé procedimientos especiales en caso de detección de mercancías peligrosas cuando el operador postal no haya sido informado de ello o el envío no cumpla los requisitos especificados en la Ley.
El reglamento propuesto permitirá a los operadores postales protegerse mejor contra la responsabilidad en caso de que el remitente no revele la presencia de mercancías peligrosas en el envío y, al mismo tiempo, contribuirá a aumentar la conciencia jurídica de los remitentes sobre dichos envíos.
Por tanto, el riesgo y costes por parte de los proveedores serán menores. Al mismo tiempo, aumentarán las exigencias para los organismos de radiodifusión, lo que significa que el cliente probablemente pagará más.
El reglamento propuesto puede aumentar los costes de los operadores postales y/o de los remitentes de paquetes que contengan mercancías peligrosas.
¿Qué son las mercancías peligrosas? Estos incluyen baterías externas, baterías de litio, cigarrillos electrónicos, encendedores, perfumes, pinturas en aerosol y algunos productos químicos. La enmienda entrará en vigor el 1 de julio de 2026.