Estaciones de abastecimiento de combustible en órbita
Para avanzar más en el sistema solar, las naves espaciales necesitarán repostaje todavía por encima de la Tierra. La idea implica la creación. «gasolineras» orbitaleses decir, depósitos de combustible que orbitan alrededor de nuestro planeta.
La pieza clave de este rompecabezas es la llamada «crioacoplador». Este es un conector especial que le permite conectar el barco a la instalación de almacenamiento de combustible y transferir el combustible de forma segura. Funciona de manera similar a una pistola de gasolinera, pero en las condiciones extremas del espacio.
El problema del frío extremo
El mayor desafío es la temperatura. Combustibles como hidrógeno líquido y oxígeno líquido debe mantenerse en temperaturas extremadamente bajas. Cualquier pérdida de calor significa pérdida de combustible y pérdida de eficiencia.
Por eso debe haber un crioacoplador. muy apretado y resistente a la contracción del material causado por el frío. Esto es algo que aún no se ha logrado del todo en condiciones orbitales.
Cohete SLS en la plataforma de lanzamiento (Fuente: Joel Kowsky/NASA)
Las pruebas en la NASA ya están en marcha
La NASA, junto con L3Harris, inició pruebas intensivas de esta tecnología en el Centro Marshall. Verificación de ingenieros Cómo resiste el conector el nitrógeno líquido a una temperatura de aproximadamente -200°C. Las pruebas incluyen conexiones y desconexiones repetidas y diferencias de temperatura entre componentes.
Paralelamente se comprueba la tolerancia a errores durante el acoplamiento. Un banco de pruebas especial simula una situación en la que dos barcos no están perfectamente alineados entre sí. El crioacoplador debe funcionar correctamente incluso con pequeñas desviaciones.
Automatización en lugar de paseos espaciales
Se supone que la nueva solución funciona completamente automatico. Esto significa que los astronautas no tendrán que ir al espacio para conectar manualmente las líneas de combustible. Esto aumenta significativamente la seguridad y acorta el tiempo de operación.
A diferencia de los sistemas utilizados en la Tierra, por ejemplo en el cohete SLS, es posible que se instalen nuevos conectores. usado repetidamente y están diseñados para funcionar en vacío.
Etapa inicial, grandes ambiciones
La tecnología está sólo en el principio. Las pruebas actuales se centran en la funcionalidad principal. En etapas posteriores, los crioacopladores se adaptarán a misiones específicas y se analizarán más a fondo.
El proyecto se está desarrollando como parte de la cooperación de la NASA con el sector privado. Está supervisado por el equipo de Gestión de Fluidos Criogénicos que opera en los centros de la NASA en Marshall y Glenn (EE.UU.).