Visa y Mastercard tienen una gran ventaja
Como él señala hombre sin leycitando, entre otros, datos del Banco Central Europeo y del Instituto Económico Polaco, Hasta el 59% de las transacciones no monetarias en la UE son pagos con tarjeta.. El problema es que Más de dos tercios de las transacciones con tarjeta en la zona del euro se procesan según normas establecidas por empresas fuera de Europa..
Por supuesto, ellos juegan el papel más importante. Visa y Mastercard. Los datos citados por BezPrawk muestran que ambas empresas tienen una empresa conjunta casi el 90% del mercado transfronterizo de tarjetas en la UE. Europa no tiene un sistema de pago único y de uso común que pueda ser equivalente en todo el continente.
Este es un problema que será cada vez más visible. Los pagos electrónicos están ganando importancia rápidamente y el comercio en línea y las aplicaciones móviles están apoderándose de áreas que antes pertenecían a la banca tradicional. El Banco Central Europeo indica que Entre 2019 y 2024, la proporción de compras realizadas en el comercio electrónico se duplicó del 18% al 36%..
Bruselas quiere recuperar el control
Sin embargo, la cuestión no es expulsar a Visa o Mastercard de Europa de la noche a la mañana. El objetivo es crear una alternativa y limitar la situación en la que todo el continente depende de unos pocos proveedores extranjeros. En su estrategia de pagos para 2026, el BCE señala directamente la necesidad de una mayor autonomía y resiliencia del mercado europeo.
Una de las piezas de este rompecabezas será veradesarrollado por la Iniciativa Europea de Pagos. Se trata de un sistema de pago paneuropeo que pretende facilitar las transacciones entre países y crear una alternativa europea a algunas de las soluciones actuales. El BCE apoya oficialmente el desarrollo de Wero como una solución que puede funcionar en toda Europa.
El segundo elemento importante es euros digitales. El BCE quiere que la moneda europea también esté disponible en forma digital como dinero del banco central. El proyecto pretende permitirle pagar sin tener que depender de un pequeño grupo de operadores privados, principalmente no europeos. Según el cronograma actual, el piloto puede comenzar ahora. a mediados de 2027y está prevista la posible introducción de un euro digital para 2029. Por supuesto, si se adoptan antes las regulaciones apropiadas.
Europa no tuvo su propia respuesta durante mucho tiempo
La magnitud de la dependencia actual es el resultado muchos años de abandono. Europa ha permitido a las empresas extranjeras construir una posición en uno de los elementos clave de la economía digital. Ahora, en tiempos de mayores tensiones geopolíticas, ese modelo comienza a percibirse como un riesgo.
Esto no significa que se vaya a crear inmediatamente un sistema de pagos europeo. Cambiar los hábitos de los consumidores, garantizar la aceptación en las tiendas y crear infraestructuras que funcionen a través de las fronteras son enormes desafíos. Sin embargo, la dirección es clara: La UE quiere tener más influencia sobre cómo pagan los europeos en el futuro.