El estreno de la nueva serie de teléfonos inteligentes Vivo V80 podría tener lugar a mediados de agosto, apenas unos meses después del debut de la generación anterior, el V70. Aunque el fabricante aún no ha hecho ningún anuncio oficial, las especificaciones del modelo básico acaban de filtrarse online.
Vivo V80: no hay muchos cambios, pero debe ser nuevo
El Vivo V80 básico estará equipado con una pantalla plana AMOELD de 6,59 pulgadas, resolución de 1,5K y una alta frecuencia de actualización de 144 Hz. El cristal incluye un lector de huellas ultrasónico 3D integrado en la pantalla. La estructura de Vivo V80 está reforzada por un marco de aluminio y toda la carcasa cumple con los estándares de impermeabilidad IP68 e IP69.
El rendimiento del teléfono inteligente estará a cargo del sistema Snapdragon 7 Gen 4, la misma unidad que impulsó el modelo V70.
En la sección de fotografías, Vivo continúa su cooperación con la marca Zeiss. En el panel trasero habrá un triple conjunto de cámaras, compuesto por un sensor principal de 50 Mpix, un sensor gran angular con matriz de 8 Mpix y una cámara de 50 Mpix con teleobjetivo periscopio, con zoom óptico de 3x. Los amantes de los selfies apreciarán la cámara frontal de 50 Mpix con sistema de enfoque automático.
La ventaja del modelo anunciado es una batería con una capacidad de hasta 7200 mAh, que admite carga rápida con una potencia de 90 W.
Ya era barato, no mejorará.
Todo parece bastante interesante, pero merece la pena prestar atención a dos detalles. El Vivo V80 anunciado tiene especificaciones muy similares a su predecesor, Vivo V70, incluyendo el mismo sistema SoC y apartado de cámara. Por tanto, los avances son pequeños y lo más preocupante es el precio anunciado, que, según las estimaciones, en Europa ascenderá a unos 899 euros, o unos 3.860 PLN. Los buques insignia más baratos, aunque un poco más antiguos, no cuestan mucho más. El predecesor del V70 costó 3099 PLN el día de su debut y 2699 PLN durante la promoción de lanzamiento.
El nuevo precio ha aumentado significativamente, aunque poco ha cambiado. Desafortunadamente, este es otro ejemplo de crisis en el mercado: el aumento de los costos de los componentes, especialmente la RAM, por un lado, obliga a los fabricantes a ahorrar dinero y utilizar especificaciones más modestas, pero, por otro lado, no les permite mantener los precios actuales. Como resultado, recibimos chuletas de smartphone recalentadas por las que nos hacen pagar aún más. Lamentablemente, no hay indicios de que la situación del mercado vaya a cambiar en un futuro próximo.